Mi setup de casa no está pensado para una sola cosa.
Lo uso para programar, jugar, hacer diseño 3D, probar tecnologías, editar vídeo, editar imágenes y, en general, cacharrear con cualquier cosa que me apetezca en ese momento.
Por eso no lo veo solo como un setup de desarrollo ni solo como un setup gaming. Para mí es una mezcla bastante equilibrada entre ambas cosas: un espacio donde puedo trabajar en proyectos, crear cosas y también desconectar jugando.
Para qué uso este setup
El uso principal cambia bastante según el día.
Hay días en los que lo uso casi exclusivamente para programar: abrir VS Code, levantar algún entorno local, probar componentes, tocar estilos, montar una web o investigar alguna tecnología nueva.
Otros días lo uso más para la parte visual: Figma, Affinity, Blender, DaVinci Resolve o cualquier herramienta que necesite para diseñar, editar o probar ideas.
Y luego está la parte gaming, que también es importante. Últimamente he jugado en PC a títulos como Expedition 33, Forza Horizon 6, 007: First Light, Lego Batman y estoy rejugando Red Dead Redemption 2.
Al final, quería un setup que no me obligara a elegir entre productividad, creatividad y ocio. Quería un equipo cómodo para estar muchas horas delante, suficientemente potente para no quedarse corto y versátil para adaptarse a usos muy distintos.
Un setup construido con los años
Este setup no ha aparecido de golpe.
Se ha ido construyendo durante años, cambiando piezas, ajustando periféricos y adaptándose a lo que necesitaba en cada momento. No es el típico equipo comprado entero de una vez, sino una evolución constante.
La última actualización importante ha sido la gráfica, la caja y la fuente. Con esos cambios, el PC ha quedado en un punto muy cercano a lo ideal para mí: potente, limpio, con margen para aguantar años y preparado tanto para desarrollo como para gaming o edición.
Pero hay una pieza que sigue ahí desde hace mucho más tiempo: un HDD de 2014.
No es el componente más rápido, ni el más importante a nivel técnico, pero sí tiene bastante valor personal. Viene del primer PC que me regalaron, y ese ordenador fue en parte el culpable de que hoy sea programador y jugador de videojuegos.
Fue el equipo con el que empecé a trastear, a instalar cosas, romperlas, arreglarlas, jugar, probar programas y entender poco a poco cómo funcionaba todo. Por eso me gusta que siga habiendo una parte de aquel primer ordenador dentro del setup actual.
El equipo
No quería que esta parte pareciera una ficha de tienda, pero sí creo que tiene sentido dejar una lista clara del equipo actual.
PC
- CPU: AMD Ryzen 9 7900X
- GPU: RTX 5070 12GB
- RAM: 32GB DDR5
- Placa base: Gigabyte X670 AORUS ELITE AX
- Almacenamiento:
- 2TB NVMe
- 1TB NVMe
- HDD 1TB
- Caja: Corsair 4000D RS ARGB
- Fuente: Corsair RM1000x Shift
- Refrigeración: Corsair iCUE H100i
Es un PC bastante híbrido. Tiene potencia de sobra para desarrollo web, proyectos pesados, edición, diseño 3D y multitarea, pero también está claramente pensado para jugar bien.
No es solo una máquina para programar, pero tampoco lo veo como un PC exclusivamente gaming. La gracia está precisamente en ese punto intermedio.
Periféricos y escritorio
- Monitor principal: AOC 27” QHD 165Hz curvo
- Segundo monitor: 24” 1080p
- Teclado: Logitech MX Keys S
- Ratón: Logitech MX Master 3S
- Alfombrilla: Logitech Studio Series
- Cascos: Logitech G Pro Wireless
- Silla: Secretlab TITAN Evo
- Escritorio: elevable hecho a mano de 180x80 cm
Aquí es donde más se nota que el setup no está pensado solo para jugar.
El teclado y el ratón, por ejemplo, no son los periféricos más gaming del mundo, pero para programar, navegar, diseñar y trabajar durante muchas horas me resultan comodísimos.
Software y herramientas
El hardware importa, pero el setup no sería lo mismo sin las herramientas que uso en el día a día.
Mi sistema operativo principal es Windows 11, principalmente porque es donde centralizo todo: desarrollo, juegos, edición y diseño.
Para programar uso VS Code como editor principal. Es donde suelo trabajar la mayoría de proyectos web y pruebas rápidas. Para proyectos .NET uso Visual Studio, que sigue siendo la opción más cómoda cuando toca trabajar en ese ecosistema.
En terminal uso Warp, y para entornos Linux tengo WSL2 con Ubuntu 22.04. También uso DDEV para levantar entornos locales web cuando lo necesito.
En la parte más creativa, uso Figma para diseño de interfaces, Affinity para edición de imagen, Blender para diseño 3D y DaVinci Resolve para edición de vídeo.
También uso Claude como apoyo con IA y Brave como navegador principal.
La lista quedaría así:
- Sistema operativo: Windows 11
- Editor principal: VS Code
- Desarrollo .NET: Visual Studio
- Terminal: Warp
- Linux: WSL2 con Ubuntu 22.04
- Entornos locales: DDEV
- Diseño UI: Figma
- Edición de imagen: Affinity
- Diseño 3D: Blender
- Edición de vídeo: DaVinci Resolve
- IA: Claude
- Navegador: Brave
Comodidad antes que estética
Aunque el PC sea potente, para mí la parte más importante del setup es la comodidad.
El escritorio de 180x80 cm me da espacio real para trabajar sin sentir que todo está apretado. Puedo tener el teclado, el ratón, los monitores, una libreta, algún dispositivo más y seguir teniendo margen para moverme.
Además, al ser elevable, puedo cambiar de postura cuando llevo muchas horas delante del ordenador. No lo uso siempre de pie, pero tener esa posibilidad ayuda bastante.
Los periféricos también van en esa línea. El MX Keys S y el MX Master 3S no los elegí pensando en jugar, sino en comodidad para el día a día. Para escribir, programar, navegar, diseñar o gestionar varias ventanas, me parecen una combinación muy cómoda.
Creo que esa es una de las claves del setup: no está montado solo para verse bien en una foto. Está pensado para usarlo muchas horas.
Qué cambiaría de mi setup
Aunque estoy bastante contento con el setup actual, hay algunas cosas que cambiaría con el tiempo.
La primera sería el tema de los monitores. Ahora mismo uso un AOC QHD curvo de 27” como principal y un segundo monitor de 24”.
Después de usar un monitor curvo durante un tiempo, creo que no volvería a comprar uno como pantalla principal. No me parece mala compra, pero para programar, diseñar y editar prefiero una pantalla plana.
Mi idea a futuro sería pasar el monitor curvo a segundo monitor y comprar un 4K como pantalla principal. Para desarrollo, diseño, edición y uso general creo que tendría más sentido.
También cambiaría los cascos. Los Logitech G Pro Wireless cumplen, pero es una de esas partes del setup donde todavía veo margen de mejora.
No creo que el setup vaya a cambiar demasiado a partir de ahora. Seguramente iré ajustando detalles concretos, pero la base ya está bastante cerca de lo que quiero.
Conclusión
Al final, este setup no va solo de tener buenos componentes.
Va de tener un espacio donde puedo programar cómodo, probar ideas, editar, diseñar, jugar y desconectar sin sentir que el equipo o el escritorio se quedan cortos.
Ha ido cambiando durante años y seguramente seguirá cambiando en pequeños detalles, pero ahora mismo está en un punto muy cercano a lo ideal para mí.
No es un setup perfecto ni definitivo para siempre, pero sí es el setup que mejor encaja con cómo uso el ordenador hoy: para programar, crear y jugar.